Matemáticos de Anestoc trabajan junto a biólogos marinos UC para estudiar los ecosistemas costeros del país

Con un nuevo enfoque buscan entender cómo se ven afectadas las especies debido a la intervención del ser humano. Uno de los objetivos es generar planes de manejo pesquero sustentables y entregar información para la creación de mejores políticas públicas

Proteger la biodiversidad marina y, al mismo tiempo, evitar que las comunidades de pescadores se vean afectadas económicamente ante las prohibiciones pesqueras, es un dilema que científicos de todo el mundo intentan descifrar. Chile no es la excepción, pues matemáticos y biólogos marinos de la Pontificia Universidad Católica llevan más de cuatro años trabajando en conjunto para que esta relación entre el humano y la naturaleza sea sustentable.

El director de la Estación Costera de Investigaciones Marinas UC, Sergio Navarrete, explicó que trabajar en ecosistemas costeros es sumamente complejo, pues en ellos se dan muchas relaciones entre distintas especies, incluyendo al humano. “Las pesquerías costeras extraen de todo. Y en estas capturas hay carnívoros, herbívoros y especies que sirven de hábitats para las demás, como las algas. Entonces, no es fácil representar con los actuales modelos el impacto que se puede generar en las demás especies si una de ellas se sobreexplota”, comentó el académico.

Es en este punto donde entran los matemáticos, quienes están colaborando en desarrollar modelos que permitan analizar mejor estas interacciones y saber cómo se verían afectados los recursos en el futuro. El ingeniero UC, Rolando Rebolledo, señaló que, generalmente, la ciencia estudia un fenómeno como algo separado de su entorno, lo que limita las respuestas ante determinados problemas, pues deja de lado muchas variables. Es por ello que se han ceñido al paradigma científico de los “Sistemas abiertos”.

“Los Sistemas abiertos permiten estudiar los fenómenos en gran parte de su complejidad, pues no se aíslan, sino que se entienden como una pequeña parte de un gran ecosistema en el que todo está relacionado (…) Y nuestro modelo proveerá una suerte de laboratorio virtual, donde los ecólogos podrán ver estas distintas relaciones”, explicó Rebolledo. En este sentido, comentó que podrían cuantificar el impacto que ocasionaría, por ejemplo, el depredar un bosque de algas.

Uno de los objetivos de este grupo de investigadores es contar con mejores herramientas científicas que les permitan saber cuántos recursos marinos pueden extraer los pescadores, sin que estos se vean sobreexplotados y sin afectar los ingresos de las personas, lo que les permitiría plantear planes de manejo y cuotas de pesca con mejores criterios.

“Parte de la inspiración de este trabajo es por una ley. Que se haga un manejo pesquero de los recursos, que incluya no sólo a una especie o un área de manejo, pues se ha visto que ha tenido consecuencias positivas, pero que no es suficiente para garantizar la sustentabilidad de los recursos. Este trabajo permitiría entregar mayor información a la hora de crear políticas públicas”, sentenció Sergio Navarrete.

Actualmente, comenzarán a realizar los análisis de pesca artesanal y esperan obtener resultados en el mediano plazo.

Cabe destacar que el modelo no sólo da la posibilidad de trabajar con ecosistemas marinos, sino que también se puede utilizar para analizar el impacto que ocasionan las plantaciones forestales, mineras, entre otros casos.

El último workshop de trabajo se realizó la semana del 28 al 31 de marzo de 2016 en la Estación Costera de Investigaciones Marinas, ubicada en Las Cruces, bajo el nombre “Aproximaciones de redes y sistemas abiertos para estudiar sistemas ecológicos complejos”.

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